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Lidia Falcón acompaña a Eduardo Sánchez Gatell en la presentación de El huevo de la serpiente. El nido de ETA en Madrid

En este libro encontrarán la perspectiva no de un historiador sino de un testigo. Es un libro de “memoria”, que no de “memorias” acerca de unos pocos años en los que, a mi juicio se concibió en Madrid el embrión de lo que luego sería ETA-militar y los cuarenta años de asesinatos que han ensombrecido nuestra recuperada democracia.
El 13 de septiembre de 1974 estalló una bomba en la Cafetería Rolando, situada en la calle del Correo en Madrid. Murieron trece personas y resultaron heridas más de ochenta. ETA fue la organización responsable del crimen aunque no lo reconoció hasta el comunicado en que anunció su disolución, muchos años más tarde. No fue un error. Se quiso provocar ese daño.
La persona que ideó y organizó el brutal atentado, procuró el apoyo necesario para llevarlo a cabo y condujo, incluso, el coche en el que se desplazó el comando encargado de dejar las cargas explosivas en el establecimiento fue Eva Forest. Es imposible pensar en un accidente o un error. Eva Forest lo celebró, delante de mí, conociendo ya los efectos de la explosión. Alfonso Sastre, conocido autor teatral y esposo de Eva, lo celebró también en la cárcel ante otros detenidos y ambos quisieron reivindicarlo y presionaron para que así se hiciera.
Fui testigo directo de estos hechos, seguramente el único, al menos en vida, que los conoció de forma cercana.
En este libro relato los pormenores de aquellos acontecimientos y trato de aproximarme a las razones que condujeron a ETA y a la pareja de intelectuales madrileños a cometer semejante barbarie.
Eduardo Sánchez Gatell nació en Valencia en 1955, pero sus padres, que se movían en el mundo literario y del teatro, se trasladaron a Madrid cuando Eduardo contaba con cuatro años. Desde muy joven se incorporó a las luchas contra la dictadura y participó en el movimiento estudiantil de enseñanzas medias. Fue detenido por el atentado de la calle del Correo y pasó dieciséis meses de cárcel, aunque el tribunal militar terminó por inhibirse.
Estudió Psicología en la Universidad Autónoma de Madrid y ha ejercido como psicólogo, con enfoque comunitario, en la sanidad pública, a lo largo de cuarenta años hasta su jubilación.