Cargando Eventos

« Todos los Eventos

  • Este evento ha pasado.

Jesús Urceloy acompaña a Ángel Herrero Rey en la presentación de La soledad de los equilibristas

25 abril |12:00

Hasta hace diez años no los dejó respirar aire puro, pero un buen día abrió la puerta y sus poetas invadieron la plaza pública, el ágora.

De esos heterónimos poetas, cada uno con su borrasca a cuestas, solo uno tiene nombre, Ray, que es como AHR firma todos sus poemas. Ray, en La soledad de los equilibristas, viaja desde los confines del pasado, el espermatozoide que lucha desde su primera odisea, hasta la gloria. En el camino hay ajustes de cuentas con la familia y consigo mismo, viaja en sueños y en moto, galopa al oeste americano, y se adentra en la cocina y en los olores de su madre.

A veces se enfrenta al espejo cabrón, en el que, a veces, en vez de su rostro aparece el de su padre, a veces.
A alguno de los heterónimos de Ray AHR le gusta jugar a hacerse el muerto y a las adivinanzas, a otro el ron, los besos, los abordajes y la fruta prohibida, otro se columpia con el equilibrio de los solitarios.

Ray comprende a sus heterónimos, los reconoce a todos, a todos, a los que caminan vestidos de monaguillos hacia las puertas del cielo, y a los que guardan las puertas del infierno.

Pecadores ellos, porque Ray AHR está invadido del pecado de la poesía».

José Luis de la Cámara

 

Me llamo Ángel Herrero Rey «aunque es difícil saber quién es uno, dónde y cuándo nació realmente, cuándo menguan las bienvenidas y crecen los adioses, qué día empiezas a extinguirte».

A pesar de ser un pésimo estudiante, conseguí licenciarme en Psicología, y ejercer como profesional de recursos humanos en dos consultoras y en una multinacional del comercio (soy de querer a pocos, pero mucho/ el árbol que planté en el parque, hoy lo talarán/ el primer poemario que escribí me avergüenza/ no tuve el coraje y la autoestima suficientes para tener un hijo/ siento un cariño feroz hacia mi perro).

Nunca pensé que disfrutaría tanto leyendo los poemas de otras y otros colegas «y hasta los míos», en varios recitales de poesía. He participado en la antología: 54 Poetas que corrieron la maratón de Chicago (2018), así como en los poemarios Ochenta y ocho octavas reales (2022), y La balada del río fresquillo (2024). Publicados en la editorial Ars Poética.

A la fecha continúo ejerciendo el trascendente oficio de lo inútil, como resistencia compartida en un oasis de palabras en libertad.

Detalles

Local

Deja un comentario