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Benito Bermejo acompaña a Unai Eguia Bizkarralegorra en la presentación de Y los campos se quedaron sin flores

¿Cuánto pesa un copo de nieve?
Lo suficiente para partir una rama.
Verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición son obligaciones que adquirimos hacia las personas que han sufrido alguna vulneración de los derechos humanos, y en este libro verás un ejemplo magnífico de cómo ese compromiso puede marcar la diferencia.
Unai cambió las tardes al borde de la piscina por la vuelta a sus quehaceres. No sospechaba que una lectura veraniega iba a cambiarle la vida. Intrigado, a la par que ofendido, acababa de leer la historia del suplantador Marco (falso deportado a los campos de concentración nazi y presidente del Amical Mauthausen), y no entendía cómo era imposible encontrar información sobre la persona a la que le había robado la identidad.
Se propuso reparar la memoria de Enric, el verdadero, que había sufrido el olvido que habían padecido las demás personas deportadas y, para más inri, había sido borrado de la historia por el suplantador. De forma autodidacta y con una implicación sobrehumana, ha conseguido rescatar del olvido a Enric Moner y la vida de varias decenas de Rotspanier que compartieron martirio en Hradištko.
Unai nos ha contado la verdad sobre Enric Moner, ha intentado hacerle justicia, ha buscado su reparación y la de muchos otros, dando a conocer sus historias y promoviendo la colocación de Stolpersteines tanto para Moner como para alguno de sus otros compañeros. Ahora, con este libro, intenta contar una historia que no debería repetirse.
Estas páginas están llenas de copos de nieve que han partido la rama del olvido.
Unai Eguia Bizkarralegorra (Bilbao, 1974) es profesor de plástica y diseño en una ikastola. Colabora con el Grupo de Trabajo para la preservación de la memoria de los deportados del campo nazi de Hradichko – 1945 y otras iniciativas por la memoria de la deportación. Ha impulsado diferentes homenajes y el hermanamiento de los pueblos de Busturia (País Vasco) y Hradištko (República Checa).
Esta es su primera novela histórica, escrita con la ayuda del historiador Jordi Jiménez Zamora como primer lector y editor.